Dirigente opositor ofrece mediar para evitar agresiones a periodistas en Chapare

58

El asambleísta departamental de Cochabamba, Javier Castellón. Crédito: Los Tiempos

Santa Cruz, 15 jun (ANP) – El asambleísta departamental de Cochabamba por el opositor Movimiento Al Socialismo (MAS), Javier Castellón, se comprometió a mediar para que los pobladores de la región del Chapare (Cochabamba) no repitan las agresiones como la ocurrida el 11 de junio contra un equipo de prensa de la red de televisión Unitel y una corresponsal del periódico El Deber.

Castellón ofreció incluso escoltar personalmente a los trabajadores de la prensa para que los comunarios del trópico cochabambino no atenten contra ellos. “Vamos a solicitar a los medios de comunicación que nos acompañen para realizar un trabajo conjunto”, dijo en declaraciones a la red televisiva Unitel que lo entrevistó luego del violento incidente.

Las Asambleas Legislativas Departamentales son los órganos encargados de gobernar en los nueve departamentos en que se encuentra dividida la administración política en Bolivia. En Cochabamba, 27 de los 34 curules están en manos del MAS, agrupación política que lidera el expresidente Evo Morales (2006-2019) y que tiene como candidato para los comicios de septiembre próximo al exministro Luis Arce Catacora.

El 11 de junio, los enviados de prensa de Unitel y El Deber tuvieron que refugiarse en el cuartel policial de la localidad policial de la ciudad de Entre Ríos (Cochabamba), luego de que un grupo de pobladores de la zona interrumpiera con golpes de puño y patadas la cobertura informativa que realizaban los corresponsales.

El ministro de la seguridad interna de Bolivia, Arturo Murillo, atribuyó el ataque a seguidores del partido del expresidente Evo Morales, en tanto que la presidente, Jeanine Áñez, acusó al ‘evismo’ de “optar por la violencia”.

Entre mayo y junio se han instalado hasta diez puntos de bloqueo en el territorio boliviano, tres de ellos en el trópico de Cochabamba, una región con cinco municipios que concentran a 190.000 habitantes y es reconocida como bastión del MAS.

Las protestas tienen en común los pedidos de renuncia del ministro Murillo, el rechazo a la suspensión de actividades que tratan de prevenir los contagios por covid-19 y la realización de elecciones generales para las que Arce Catacora está entre los primeros, según encuestas.

Por otro lado, la misión de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) en Bolivia pidió a las autoridades de Gobierno investigar las agresiones sufridas por periodistas y “convoca a los actores involucrados a respetar la labor de los medios e insta a las autoridades a brindar protección e investigar los hechos”, según publicó en su cuenta de Twitter.

El relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Edison Lanza, manifestó también su preocupación por los ataques a los comunicadores y afirmó que “el Estado debe reforzar la seguridad de periodistas en protestas y todas las partes respetar el rol de la prensa”.

La Defensoría del Pueblo del Estado Plurinacional de Bolivia condenó “la retención y agresión a periodistas de Unitel y El Deber por pobladores del Chapare. “Exigimos respeto y garantías al trabajo de la prensa y no transgredir las leyes afectando la integridad de quienes cumplen su labor de informar”, expresó en un mensaje.