En El Alto: Brutal golpiza sufrieron periodistas de Paceñísima de Tv

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El equipo de prensa de Paceñísima de Televisión (PTV), la periodista Isabel Poma y el camarógrafo Juan Pardo. Crédito: Franz Chávez / ANP

El Alto, 29 nov (ANP) – En la tarde del 10 de noviembre, la periodista Isabel Poma fue derribada y lanzada al piso donde recibió golpes de puño y patadas que provocaron hematomas en brazos y piernas, y una hemorragia nasal. Su camarógrafo, Juan Pardo, fue alejado del lugar para someterlo a una golpiza con un palo y para amenazarlo de muerte. El micrófono y cable fueron quemados.
 
Los responsables de la brutal agresión a los dos enviados de Paceñísima de Televisión (PTV), fueron violentos hombres y mujeres seguidores del expresidente Evo Morales que cerca de las 17.30 horas, protagonizaban un bloqueo y protestas en la Ceja de El Alto, según el relato de las víctimas a la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP-Diarios).
 
Poma y Pardo fueron asignados a la búsqueda de repercusiones informativas entre habitantes de El Alto, una ciudad contigua a La Paz, poco después de difundirse el mensaje de renuncia de Morales y su vicepresidente, Álvaro García. En La Paz miles de personas salían a las calles para festejar la renuncia de los gobernantes, pero en El Alto muchos seguidores de Morales iniciaban protestas.
 
Al comenzar la avenida Naciones Unidas que une El Alto con La Paz, un grupo de personas intimidó al equipo de prensa “con insultos subidos de tono”. “El grupo se fue agrandando, se acercaron a nosotros, y empezaron a golpearnos. Nos quitaron la cámara.
 
Uno de ellos desmontó por la fuerza el micrófono incorporado y el visor de la cámara, y alejaron a mi compañero para golpearlo, pero luego mi compañero corrió para salvaguardar el equipo”, relató Poma.
 
“Me patearon sin piedad…”
 
“Mi persona fue objeto de una golpiza. Me quitaron el micrófono y el cable para pisotearlo; luego le prendieron fuego. Después unas señoras me jalaron el cabello hasta tirarme al piso, me patearon sin piedad. Su intención era dejarme inconsciente.
 
…Uno de los hombres que lideraba a este grupo gritaba reiteradas veces. ‘A estos mierdas vendidos hay que matarlos para que aprendan. Quítenles sus cosas’. Me quitaron mi dinero pero gracias a Dios unos jóvenes en medio de la sangre que brotaba de mi nariz gritó: ‘déjenla ella es periodista y está trabajando; déjenla compañeros’”.

 
Poma, una periodista que trabaja en PTV desde hace dos años, consiguió burlar a los agresores entre ellos mujeres y hombres escondidos tras barbijos y pasamontañas, y a pesar de las lesiones en la zona lumbar, brazo izquierdo y piernas, recorrió varios kilómetros para ponerse a salvo.
 
“Bajé al centro de la ciudad (de La Paz) a pie, cojeando. En el camino, por un tramo me ayudó una señora que me dio 10 bolivianos para que pueda irme a mi hogar. Ese día no había transporte por los bloqueos y saqueos”, describe.
 
Una radiografía confirmó que el camarógrafo Pardo sufrió golpes en el omóplato y golpes leves en otras zonas del cuerpo.