Marcelo y «Mirita» se mudaron a vivir en los corazones de los que les aman
Fuente: www.lapatriaenlinea.com
Con sentimientos encontrados de pesar y alegría por el trágico deceso de los esposos Marcelo Miralles Bová y Miriam Iporre Rivero de Miralles, se tibutó ayer el último adiós a los malogrados ejecutivos del diario LA PATRIA, quienes perecieron en un accidente automovilístico el martes 28 de febrero en la región peruana de Moquegua cuando retornaban del puerto de Ilo a Bolivia.
El Obispo de la Diócesis de Oruro, Monseñor Cristóbal Bialasik, al cerrar el velatorio de los restos mortales de los esposos Miralles, que desde la tarde del viernes se cumplió en el salón principal del Club Social Oruro, junto a los representantes del sector de empresarios, periodistas, la prensa, familiares, amigos, autoridades y trabajadores del diario local, afirmaron que los Miralles por ser querendones de su tierra, trabajaron sin retaceo por su desarrollo.
El prelado que acompañó la lectura del Evangelio de San Juan con rezos y la participación musical de un grupo misionero, destacó que los esposos Marcelo y Miriam Miralles calaron hondo en el corazón de todos los orureños, estantes y visitantes, de los sectores donde desarrollaban su actividad y refirió que había sentimientos encontrados, porque lamentaban su trágica muerte y a la vez estaban felices porque seguirán juntos por la eternidad.
En la inhumación de los restos mortales de los esposos Miralles Iporre, la directora de LA PATRIA, Ximena Miralles, hija de los malogrados ejecutivos, expresó: «En el primer momento en el que yo vi los cuerpos de mis papás he sentido como si ellos se estarían mudando, se estaban mudando a mi corazón y creo que se han mudado al corazón de todos los que les amamos».
Ximena Miralles, junto a su hermano Marcelo, gerente general de LA PATRIA, viajaron al Perú para repatriar los cuerpos de sus padres y socorrer a su hermana Elena, su cuñado Javier y a sus hijos y sobrinos que viajaban con sus abuelos cuando ocurrió el siniestro.
HOMENAJE DE
INSTITUCIONES
A su turno el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Oruro (FEPO), Fernando Dehne, destacó los grandes desafíos que asumieron los esposos Miralles Iporre, al aplicar cambios tecnológicos fundamentales para mejorar la calidad del diario LA PATRIA, preservando los valores éticos y el respeto del derecho a la información.
Calificó como héroes anónimos a los esposos Miralles, quienes por infortunio ahora dejan la posta a sus hijos, también decididos y visionarios emprendedores, quienes en el momento más fuerte de su existencia han aprendido que nuestra vida se desarrolla sin detenerse de ninguna manera, sino sólo por la muerte, que es un paso a una nueva vida y que están fortalecidos por las enseñanzas y el amor que recibieron de sus padres, Marcelo y Miriam que vivieron a plenitud con fe, esperanza y caridad, trabajando de forma constante por el bien común.
El presidente de la Asociación de Periodistas de Oruro (APO), Jorge Lazzo Quinteros, destacó el trabajo de Marcelo Miralles Bová, a quien conoció hace muchas décadas, rememorando momentos especiales cuando asumió el mando de LA PATRIA con mucha entereza, recordando jornadas de desvelo por la intensa labor para que el impreso llegue a los hogares de miles de lectores.
El ex presidente de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) Marco Dipp Mukled a través de una misiva desde la ciudad de Sucre, leída por Franz Chávez, funcionario de esa institución, ofreció un justo homenaje, a nombre de la ANP, al amigo y colega que hoy nos deja, por su inquebrantable postura de apego a los principios que guían la labor periodística, y por su firme compromiso con la libertad de expresión y de prensa». Chávez contó como anécdota que pocos días antes Marcelo Miralles llegó a la sede de la ANP en La Paz para entregarle un cajón con documentación de la institución desde su fundación.
MENSAJES DE
LA FAMILIA
Leticia Delgado Miralles, una de las nietas, con la voz entrecortada por la emoción de despedir a sus abuelos, resaltó otra faceta de Marcelo Miralles Bová y Miriam Iporre Rivero de Miralles, describiendo a un abuelo protector y alegre, y a una abuela valiente y comprensible, «Eran como mis padres» dijo.
Tanto Marcelo como Ximena Miralles Iporre, ambos hijos de los fallecidos, agradecieron a los acompañantes por haberles expresado su apoyo y pesar en este momento tan difícil para la familia.
El gerente general del Subdecano de la Prensa Nacional, Marcelo Miralles Iporre, destacó la solidaridad recibida de los amigos, de personas de buena voluntad y de quienes incluso no conocía. Agradeció por las expresiones de dolor y de solidaridad, haciendo un resumen del estado de salud de su hermana Helena, su cuñado Javier y de sus sobrinos, afirmando que temía que uno de sus padres muriese primero, porque el uno sin el otro no sabría que hacer. Dios se llevó juntos a ellos y ahora gozan de la gracia del Señor, aseguró.
En el Cementerio General, el hermano mayor de Marcelo Miralles Bová, Enrique Miralles Bová, recordó pasajes alegres de la niñez y juventud del director propietario de LA PATRIA, puntualizando su sentimiento luchador, sus valores de sinceridad y honestidad heredadas de su padre Enrique Miralles Bonnecarrere.
SU ÚLTIMA MORADA
Al caer la tarde los féretros luego de ser llevados en hombros por amigos y trabajadores de LA PATRIA, recorriendo por algunas calles del centro histórico de la ciudad, fueron depositados en el Cementerio General.
Hoy los cuerpos descansan en el Mausoleo de la Sociedad Española de Beneficencia en el Cementerio General de la Ciudad de Oruro, y cual escoltas y acompañantes eternos, el féretro que conserva los restos de Marcelo Miralles Bová fue ubicado al lado del nicho de su padre, el señor Enrique Miralles Bonnecarrere; y el de la señora Miriam Iporre Rivero de Miralles junto al de la señora Elena Bová de Miralles.





